domingo, 7 de junio de 2009

Ojo... (bazar chino St. Cugat)

La deficiente calidad de los destornilladores de marca no reconocida es proverbial; lo que suele ocurrir es que al segundo tornillo, la herramienta se transforma en una varilla de punta roma carente de toda utilidad. Tal vez estos vengan presentados en estuche de 6 unidades por si el cliente necesita extraer seis tornillos. De todas maneras, para no irnos por las ramas, lo único que se debería esperar de un destornillador es que se dedique a desatornillar; por lo tanto hace bien el fabricante en advertir sobre las costumbres adquiridas por su producto: en España, "se pone" es como decir "se excita"... Ahí se quedan...






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